Por qué no hacemos renovación automática
Las empresas de suscripción ganan la mayor parte de su margen de la gente que se olvida de cancelar. Ese no es un negocio en el que queramos estar. Cada plan que ofrecemos es un cargo único limpio por una ventana fija. Cuando la ventana termina, tu acceso termina — y si quieres seguir viendo, vuelves y pagas otra vez. Es la misma forma en que comprarías una entrada de cine o de estadio: sabes exactamente qué estás pagando, y nunca te sorprende un cargo en tu tarjeta.
- Sin 'prueba' que se convierte en pago
- Sin guiones de retención cuando intentas cancelar
- Sin segundo cargo a menos que actives una compra